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Ventana Abierta/Alberto Corona

Colombia: Diversidad coactada

Colombia: Diversidad coactada

Por Alberto Corona

Bogotá.- Tras 18 años de promulgada la Constitución de 1991 los pueblos indígenas colombianos siguen esperando del gobierno y las instituciones del Estado el pleno reconocimiento de sus derechos individuales y colectivos.

   Pese a que la carta magna recoge en su articulado preceptos que la colocan entre las más avanzadas del mundo en cuanto se refiere al reconocimiento de derechos de las comunidades originarias y de las minorías étnicas, hoy la tendencia es exactamente contraria.

   Así lo sostienen activistas, organizaciones indígenas y políticos, entre ellos el senador Ernesto Ramiro Estacio, miembros del Parlamento Amazónico colombiano, y quien ha insistido en la necesidad de defender la diversidad frente a la amenaza del  estancamiento y la extinción.

   Esta inquietud parte del hecho de que el derecho de los pueblos indígenas de gobernase de acuerdo a sus usos y costumbres ha sido vulnerado sistemáticamente por las leyes que desde 1991 han regulado el sistema de transferencia, el cual se conoce hoy como Sistema General de Participaciones, en menoscabo de los preceptos en los cuales se establecen los parámetros para la conformación de Entidades Territoriales Indígenas.

   Se trata concretamente de consolidar el derecho de los pueblos autóctonos a gobernar sus territorios con autonomía, derecho sin en el cual –en opinión de Estacio- estas comunidades están condenadas a la extinción.

   Amenaza que se incrementa significativamente por el devastador impacto del conflicto interno, que ha tomado los territorios indígenas como escenario de confrontación en muchas regiones del país, incluida la Amazonía, que abarca el 42 por ciento del territorio nacional.

   Sin embargo estas preocupaciones, junto con la inminente desaparición de 34 pueblos indígenas, no han tenido el impacto que en un Estado que se autoproclama democrático debería tener.

   Precisamente el referido Sistema General de Participaciones coloca a las autoridades indígenas bajo la tutela de gobernadores y alcaldes, con lo cual se reproduce una tradición colonialista según la cual  los indígenas siguen siendo considerados menores de edad o incapaces de manejar sus propios asuntos, concepción contraria a las disposiciones de la carta política vigente.

   De ahí que Estacio, en su condición de vocero de esos pueblos, haya presentado ante el Congreso de la República y a la opinión pública nacional, un proyecto de ley por el cual se expiden normas orgánicas en materia de ordenamiento territorial.

   Esta iniciativa, acorde con su impulsor, se fundamenta en razones que justifican la necesidad y conveniencia de avanzar hacia la conformación  de Entidades Territoriales indígenas, a fin de garantizar la vigencia plena de sus derechos, en beneficio del conjunto de la sociedad colombiana y del Estado social de derecho.

   Estacio considera que ello es de vital importancia, mas ahora que el país y el mundo deben preparase para afrontar una crisis ambiental sin precedentes, circunstancia que obliga a concretar acciones y políticas orientadas a la protección de la diversidad cultural, del conocimiento asociado a la misma y de la biodiversidad.

   El parlamentario es del criterio que pese a existir leyes y decretos dirigidos a desarrollar algunos de los postulados que la Constitución consagra para proteger la diversidad cultural del país, tales normas han sido el producto de una interpretación restrictiva de la carta magna en lo concerniente a la autonomía política administrativa.

   Interpretación que Estacio estima injusta y que causa una sistemática vulneración de los conceptos que configuran el bloque de constitucionalidad que ampara de manera integral los derechos de los indígenas, para garantizar su existencia y desarrollo como pueblos y culturas diferentes.

   Sin autonomía para gobernarse esa diversidad encarnada en las comunidades está condenada a diluirse, sentenció el senador, pues toda cultura diferente es por definición producto de un proceso histórico autóctono del que se derivan territorialidades que sustentan sus formas propias de vida, de comunicación y administración.

   Para Estacio dicha interpretación restrictiva que se ha mantenido en los últimos años se caracteriza por el establecimiento de una forma “perversa de cogobierno”, mediante el cual alcaldes o gobernadores ejercen una tutela sobre las autoridades indígenas de los Resguardos, figura que recuerda la “Encomienda colonial”, creada para someter a estas comunidades y reducirlos a la llamada “vida civilizada”.

   De otro lado, hoy en día existen en Colombia experiencias que sin lugar a dudas demuestran como muchas comunidades indígenas han adquirido la capacidad suficiente para asumir funciones y responsabilidades de gobiernos, muchas de ellas enclavadas en la Amazonía, superando de esa manera lastres que en sus propios pueblos han dejado siglos de sometimiento y humillación, de acuerdo con los planteamientos contenidos en la presentación de la referida inactiva por parte de su impulsor.

   Por ello el proyecto no solo tiene razones de orden constitucional y conveniencia política, sino que, se inspira en experiencias concretas que más allá de los razonamientos abstractos, demuestran que existen en el país comunidades indígenas con capacidad suficiente para asumir funciones de gobierno en sus territorios.

   El mismo recoge uno de los propósitos del Movimientos de Autoridades Indígenas en Colombia, que sus más de 25 años de existencia se ha caracterizado por la defensa del “Derecho Mayor”, entendido como un compendio de derechos fundamentales y colectivos que reivindican el territorio como fundamento de la vida comunitaria. Derechos que hacen de la protección de la vida y la diversidad en todas sus manifestaciones su propósito y ley fundamental.

  Sin embargo, en la actualidad son graves las amenazas que cada día empobrecen y degradan la diversidad de paisajes, regiones, culturas y ecosistemas que configuran la rica y compleja realidad colombiana, sin que el gobierno y sus instituciones tomen plena consciencia de ello.

Amazonía versus Indiferencia

Por Alberto Corona

Bogotá.- Si bien la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992 proporcionó una visión de la Amazonía más cercana a la realidad, no obstante, aún hoy esta región reguladora de oxigeno y gas carbónico para Suramérica y el mundo, es objeto de indeferencia por parte de algunos gobiernos que comparten este basto territorio ante los disímiles factores que inciden negativamente en su entorno.

   Esta región que se inventa y recrea constantemente, y donde persisten no pocos mitos, desempeña un papel ecológico importante a nivel mundial, toda vez que abarca un tercio del total de los bosques tropicales del planeta, sus ríos constituyen la quinta parte del agua dulce que circula por la corteza terrestre, y es poseedora de una diversidad ecológica insuperable.

   Sin embargo, cuando se habla de la Amazonía no existe un consenso claro sobre su definición, pues diferentes factores, como la cuenca hidrográfica, la selva tropical húmeda o los criterios administrativos o legales, pueden delimitarla, como bien reflejan trabajos investigativos sobre el tema. Para algunos existen varias Amazonías, las cuales conforman una gran región, donde cada una tiene una distribución regional diferente, que se expande por nueve países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guyana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela.

   De ello se puede concluir que más allá de lo que suele pensarse, la Amazonía no es tan homogénea como se pretende, sino que es heterogénea tanto en su historia como ecosistema, así como en los diversos problemas que inciden en esta área geográfica y los pueblos originarios que en ella habitan.

   Partiendo de este criterio, el senador y miembro del Parlamento Amazónico colombiano Ernesto Ramiro Estacio, indígena nacido en el Resguardo de Panan-Cumbal, accedió a dialogar gentilmente con este reportero, a fin de acercarnos a las especificidades de las problemáticas que impactan en una superficie de 477 mil 274 kilómetros cuadrados, región amazónica colombiana que abarca el 42 por ciento del territorio nacional con una riqueza exuberante, diversa, marginada y desconocida.

   Para Estacio unos de los principales retos en defensa de la Amazonía en su país es asumir en serio todo lo relacionado con esta temática, donde además del calentamiento global, existen también especificidades preocupantes a nivel territorial.

   En ese sentido señaló que el Parlamento Amazónico colombiano viene planteando, a partir de denuncias formuladas por las comunidades originarias que habitan esa región, estrategias dirigidas a mitigar el impacto de la presencia de hidroeléctricas, la minería, la extracción petrolera, la expansión de las fronteras agrícolas, entre otros problemas,  que amenazan la biodiversidad y la propia existencia de esos pueblos.

   Nos preocupa y es un gran desafío también conocer cuáles van a ser las políticas y las acciones que este parlamento, obviamente en concertación con las autoridades indígenas, deben hacer para no permitir que se siga saqueando las riquezas de esta región, los saberes y conocimientos de estas culturas, puntualizó.

   Estacio planteó que durante un reciente recorrido por Leticia, capital del departamento Amazonas, pudo constatar que una de las preocupaciones precisamente de estas poblaciones es la protección de los saberes, de las tradiciones y costumbres, así como de las semillas, es decir, el saqueo de la biodiversidad de la Amazonía.

   En ese contexto, el senador consideró que el papel que desempeña el Parlamento Amazónico no tiene un eco muy amplio, aunque reconoció que se ha logrado visibilizar la problemática por medio de los debates de control político, del cual fue objeto el Ministerio del Ambiente.

   Sin embargo, acorde con lo expresado por Estacio, de ese control político, el cual incluyo cuestionamientos en torno a cuáles son las estrategias, acciones y políticas gubernamentales frente a la Amazonía y sus fronteras y de la protección de los saberes de los pueblos indígenas, quedó evidenciado un desinterés e indiferencia por parte del Estado.

   Más bien –apuntó- lo que encontramos es una apertura, por parte de las políticas gubernamentales, a la presencia de las multinacionales para explotar, mediante nefastos megaproyectos, los recursos de la región en detrimento de las culturas originarias y el territorio, cuyo título de “el pulmón del planeta” que ostenta no es metafórico ya que mantiene un equilibrio climático, en ingresos y salidas balanceadas de dióxido de carbono y oxigeno para el planeta.

   El senador dijo que ve con preocupación como se saquea la Amazonía colombiana a favor de intereses particulares, que desconocen los intereses de los pueblos milenarios que en ella habitan, e incluso atentan contra su propia supervivencia.

   Estas inquietudes están también vinculadas con las privatizaciones que se llevan a cabo en la región, ante lo cual el parlamentario opinó que se da un fenómeno muy grave con relación a la ampliación de las áreas protegidas, lo que constituye una paradoja.

   Hemos visto como con dicha ampliación detrás vienen privatizaciones a favor de las multinacionales, es decir, se ensanchan las áreas protegidas para luego ser vendidas a intereses particulares para su desmedida explotación bajo el argumento de un supuesto  desarrollo, advirtió.

   Por ello el senador insiste en que se debería dejar que las comunidades indígenas que habitan esa área geográfica, con capacitación, formación, educación y acompañamiento técnico sean las responsables del cuidado de la Amazonía, con el objetivo de que esa zona productora de oxigeno y rica en biodiversidad permanezca como tal y no sea intervenida.

   A su vez, entre los disímiles problemas que enfrentan las comunidades originarias, Estacio enumeró seis de las tantas que las afectan, relacionadas, en primer lugar, con la indiferencia del Estado ante pueblos enteros sumidos en la miseria absoluta y el abandono, la explotación de los recursos naturales o de petróleo en sus territorios, donde se viola el procedimiento de la consulta previa y la concertación.

   Otro problema básicamente, agregó, es a raíz de la bonanza de la coca, donde las fumigaciones emprendidas por el Estado para erradicar su cultivo contaminan el agua y los alimentos. “Podría decir que se ha fumigado también culturas indígenas en la Amazonía que ahora están evidenciando problemas de salud, ajenos a estos pueblos”.

   A todo ello se añade el tema de la educación, pues si bien el gobierno pretende atender a los indígenas en este sentido, vemos que no hay una educación diferenciada dirigida a proteger su cultura en la diversidad de cada pueblo porque hay diferentes  lenguas y costumbres que deben ser respetadas en ese marco, pero, explicó, lo que se lleva a cabo es una política global al respecto, perjudicial para estas comunidades.

   Comentó que el problema económico incide negativamente, pues muchos de estos pueblos son recolectores, viven de la caza o la pesca, y no se les incentiva la producción de su autonomía, de su propio alimento, sino que se les lleva a un existencialismo y dependencia totalmente extraño a estas culturas. “La Amazonía no es para este tipo de cosas, debe ser para generar proyectos productivos que generen autonomía alimentaria y procesos de gobernabilidad sanos”, apostilló.

   No obstante, en medio de este sombrío panorama, Estacio refirió que en Leticia se han venido ejecutando proyectos positivos a partir de iniciativas propias por parte de la comunidad. Ahí, ahondó, los cabildos indígenas están organizados de tal forma que han logrado concretar una mesa de concertación entre sus pueblos, gobierno departamental y gobierno nacional enfocando un modelo de administración propia, donde se conciertan sus políticas y proyectos.

   Son las comunidades en el marco de esa autonomía quienes ejecutan proyectos, y esto constituye una experiencia positiva nacida de ellas, lo que es una ventaja frente a lo que se  pretende llevarles desde fuera, lo cual es perjudicial para estas culturas. De ahí que la propuesta, en todo caso, debe estar encaminada más bien a como permitir que estas entidades autóctonas dentro de la Amazonía propongan sus propias políticas y se les apoyen, enfatizó.

   Pero la realidad del otro lado, es el desinterés del gobierno colombiano frente a estas problemáticas, bajo cuya complicidad se abren las puertas para la expansión de las multinacionales e iniciativas de tardío rendimiento como la palma africana para la fabricación de agro-combustibles, la presencia de las caucheras y las petroleras, que ven a los pueblos indígenas como obstáculo a sus intereses.

   Asimismo, la violencia y el desplazamiento forzoso, a raíz del prolongado conflicto interno y el narcotráfico tiene consecuencias incalculables para estos pueblos, atrapados en un fuego cruzado en total desprotección, a lo que ahora se le suma la militarización de la región producto de un eventual acuerdo militar entre Washington y Bogotá, que permitiría una elevada presencia de soldados norteamericanos en el territorio nacional.

   Lo cierto es que muchas son las fragilidades que enfrenta la Amazonía colombiana, en la cual también inciden factores a nivel global, donde los pueblos indígenas que la habitan reclaman a la comunidad internacional que simplemente se les reconozcan sus derechos. Este podría ser un buen punto de partida.

Cintio Vitier: ejemplo de humanismo

Cintio Vitier: ejemplo de humanismo

Por Alberto Corona

Bogotá.- El Premio Nacional de Literatura de Cuba (1996), Pablo Armando Fernández, resaltó en esta capital el humanismo del destacado poeta y escritor Cintio Vitier, fallecido en La Habana a la edad de 88 años el pasado 1 de octubre.

   Conmovido y triste por la noticia, que le llegó fuera de su patria querida, el autor de "Los niños se despiden" (1968) comentó a este reportero su primer encuentro con Cintio y su esposa Fina García Marruz, el cual se produjo en 1952.

   "Fue un encuentro extraordinario, hablamos de todo lo que se puede hablar sobre poesía", momento que considera le marcó para siempre.

   Conocer a Cintio y Fina significó mucho para mi, fue definitivo, agregó.

   De esa primera reunión Fernández señaló que lo más le llamó la atención sobre Cintio y Fina, a quien considera una de las mayores poetas de la lengua castellana del siglo XX, fue su extraordinaria cordialidad.

   Era un hombre amable, muy directo, no era metafórico ni rebuscado en la conversación, subrayó.

   Uno se acercaba a ellos de una forma muy familiar y eso nos unió de tal modo que posteriormente en 1959 regresé a Cuba y fui a verles, les lleve mi obra de teatro "Las armas son de hierro" y quedaron muy encantos, recordó.

   Obra que su autor reveló fue estrenada en Nueva York a mediaos de la década de los años 50 del pasado siglo y cuya recaudación tras la presentación fue destinada a apoyar la lucha revolucionaria cubana, que en aquel entonces se libraba desde las montañas de la isla de la Sierra Maestra, lidera por Fidel Castro. 

   Fernández expresó que no cree en la muerte, "porque muere el cuerpo que es polvo, pero el espíritu no muere y Cintio nos dejó una obra monumental, poesía, ensayos, novelas, una dedicación junto a Fina a José Marti como tal vez, sin faltar el respeto a nadie, no hay quien lo iguale", acotó.

   Ambos, puntualizó, se dedicaron a reunir y darnos a conocer en su totalidad la obra del apóstol cubano.

   Cintió, añadió, nos acercó a Martí de un modo prodigioso, humanamente y eso nos une más espiritualmente a las naciones de este continente.

   El destacado poeta, ensayista y narrador cubano también manifestó que le resultó doloroso no haber estado en La Habana durante la despedida de su gran amigo.

   "Me hubiese gustado acompañar a su familia, estar con él", dijo en un tono marcado por la distancia física que extraña su presencia aquí por compromisos literarios y académicos.

   Fernández también rememoró pasajes difíciles dentro del movimiento literario cubano durante los primeros años de la Revolución, y resaltó la firmeza que supo siempre mantener Cintió en defensa de la patria y la cubanía, que lo hacen merecedor de haber nacido allí, pese a que su ciudad natal fue Cayo Hueso, La Florida, Estados Unidos.

   Era un hombre, apuntó, que albergaba un gran conocimiento, una gran capacidad intelectual, tanta que en un momento determinado junto al cristianismo con el comunismo.

   Uno (Jesús) entregó su vida por amor al prójimo, y un verdadero comunista no puede hacer otra cosa que darlo todo por amor, explicó.

   Entre las cualidades más sobresalientes de Cintio, Fernández honró su firmeza, autenticidad, y su respeto a si mismo.

   "Nunca varió, era católico y siguiendo siendo católico, era cubano revolucionario y mantuvo todo su amor y defensa por la Revolución con la autenticidad que un gran cristiano puede hacerlo".

   Un hombre realmente admirable, de quien debiéramos seguir su ejemplo y difundir su conducta, su energía, vitalidad humana, que realmente nos ennoblecen a todos, expresó.

   En opinión de Fernández, a la que se suman muchos intelectuales del continente, Cintio ocupa un lugar primordial en la literatura Hispanoamérica.

   A su juicio, entre los poetas mayores de América, que han contribuido más a que uno se les acerque y lo reconozca como precursores de nuestro ser en el siglo XX, se hallan Pablo Neruda en Chile, Jorge Luis Borges en Argentina, Cesar Vallejo en Perú, Nicolás Guillen en Cuba, junto a Lezama Lima, y en esa cofradía esta Cintio, observó.

   El, declaró, ocupa un sitial muy alto dentro de la literatura cubana y latinoamericana, pues abarcó prácticamente todo lo que la palabra indica para acercarse al espíritu humano.

   A su vez, consideró que el mejor homenaje que se pudiera rendir a Cintio es mantenerlo vivo a través de su obra, en nuestro corazón y mente, activo, difundir su pensamiento, hacer que se estudie y aproximar a los jóvenes a su lectura.

   "Cintio me inició en el camino hacia la luz y ahí seguiré acompañado por él", enfatizó.

Foto de Cintio Vitier tomada de Internet. Puede encontar su biografía en el siguiente enlace:  http://www.cubaliteraria.com/autor/cintio_vitier/biografia.html

 

Venezuela a pie: La esquina de los mil sabores (VIII Parte)

Venezuela a pie: La esquina de los mil sabores (VIII Parte)

Por Alberto Corona

Mérida, Venezuela.- Una de las curiosidades más atrayentes de la ciudad venezolana de Mérida lo es sin duda alguna la heladería Coromoto, conocida mundialmente por tener más de 800 variedades de helado.

   A pocas cuadras de la Plaza Bolívar, considerada el corazón de la urbe, se encuentra en una no menos concurrida esquina esta famosa heladería, célebre por haber entrado al récord Guinness en los años 1991 y 1996 con el mayor número de sabores que establecimiento alguno de este tipo haya comercializado.

   Hacia allá nos dirigimos luego de nuestro recorrido por el sorprendente teleférico, joya tecnológica que recorre 12,5 kilómetros y llega a una altura de cuatro mil 765 metros sobre el nivel mar.

   Una vez allí, el dueño del lugar y creador de todos los helados, Manuel Da Silva Oliveira, al enterarse de nuestra presencia nos recibió afablemente, pese a estar ocupado en una de sus nuevas creaciones.

   En un breve intercambio, Da Silva Oliveira confesó a este reportero que cuando abrió el local hace más de dos décadas ni siquiera sabía preparar tales postres.

   Con una sonrisa, quizás cómplice del recuerdo de aquellos inicios, comenta que el primer sabor fuera de lo común que creó fue el de aguacate.

   Hoy este exótico helado goza de gran popularidad junto a otros muchos como el de queso, pescado con cerveza o hallaca.

   "Yo trabajé en casi todo, fui cocinero, dependiente y barman, pero jamás había trabajado con helados", cuenta con su carismática manera de ser.

   En tanto, los lugareños y turistas, con sus cámaras de fotos colgando, degustan sus pedidos y se van recomendando los sabores en medio de los más simpáticos comentarios, en todos los idiomas.

   Este devenido rey de los helados afirma que los más osados piden pescado con cerveza, con cebolla o con ajo, sin embargo, asegura que "ají chirle" es la más rara de sus creaciones, aunque uno de los más pedidos.

   El local no deja de producir cierta nostalgia ajena, pues en sus paredes puede observarse una galería fotográfica de los personajes que la han visitado, junto a cartas y postales de aliento y agradecimiento en diversos idiomas por tal oportunidad.

   Mientras, una larga fila serpentea por todo el lugar, ansiosa de degustar lo que sin dudas para muchos será una sorpresa.

   Desde el día que fue reseñada en el libro de récords como el sitio que ofrece más variedad de sabores en el mundo, su fama no ha dejado de crecer y sus creadores no han parado de inventar más opciones para quienes desean probar un helado exótico e inusual.

   Creada en 1980, la heladería se erigió en una casa colonial que, con el tiempo y por la demanda de los asiduos visitantes, se ha ido agrandando tanto en tamaño como en la cantidad de sabores que ofrece.

   Este negocio, según comenta uno de los dependientes, abrió sus puertas con apenas tres sabores y un concepto bastante tradicional para este tipo de establecimiento.

   Al no encontrarse más frutas o alimentos naturales en un tiempo determinado, agrega, los dueños comenzaron a mezclar distintos productos hasta crear las delicias que hoy se ofertan diariamente.

   Hay sabores que tienen su nombre específico, que en nada nos revela de qué se tratan hasta que lo degustamos, como "¿Me amas?", "Sexo en la playa" o "Venezolana de Televisión", entre otros muchos, en honor a programas o medios de comunicación.

   Al despedirnos de este sorprendente lugar y su atento dueño, para proseguir nuestro viaje por Venezuela, y ya en la puerta, Da Silva Oliveira, aunque es de origen portugués, afirma que ve a Mérida como su tierra y no se imagina fuera de ella.

   Por cierto, este reportero optó por los sabores de arroz con caraotas (frijoles), espagueti y aguacate... ¿qué hubiera escogido usted?.

Venezuela a pie: Mérida (VII Parte)

Por Alberto Corona

Mérida, Venezuela.- Mérida se encuentra ubicado en medio de los tres estados venezolanos andinos, es el punto más importante de la confluencia de toda la región de los Andes y está considerado uno de los principales polos turísticos de esta nación.

   Con una extensión de 11 mil 300 kilómetros cuadrados y una población aproximada de 500 mil habitantes, el estado Mérida se encuentra situado en la zona occidental del país. Limita al norte con el lago de Maracaibo y estado de Trujillo, al sur con Táchira y Barinas, al oeste con Táchira y Zulia, y al este con Barinas.

   Su gente, universidad, instituciones educativas, científicas y tecnológicas, así como parques, museos, actividades culturales, recreativas y deportivas, hacen de la región uno de los estados con mayor arraigo cultural en el país. La Ciudad de Mérida es su capital.

   Es una de las plazas que más turistas atrae, contando con una infraestructura adecuada para tal fin, con gente dispuesta a mostrar al visitante las bondades de una Ciudad que se distingue por su clima.

   Fundada en 1558, Santiago de los Caballeros de Mérida es en la actualidad una hermosa ciudad rodeada de imponentes montañas, con un centro colonial de singular belleza y vistosos parques de gran verdor.

   Su gente sobresale por el trato cordial, amable y hospitalario, que bien le hacen honor a su nombre.

   El centro de la ciudad está rodeado por edificios coloniales de los cuales resaltan el Palacio Arzobispal, el Palacio de Gobierno, la sede de la Universidad de los Andes y la Catedral, una de las más singulares del país.

   La Catedral es considerada una de las iglesias más hermosas de Venezuela, aún cuando es difícil atribuirle un estilo arquitectónico particular, ya que está conformada de una mezcla ecléctica donde la originalidad quizás viene dada por el espíritu del recinto.

   Esta particularidad en el diseño, según explicó a este reportero uno de los fieles que ofrece asistencia a los visitantes, obedece a que su construcción se inició en 1803 y no fue concluida hasta nada menos que en 1960.

   Sus singulares vitrales permiten una iluminación que recuerda a las grandes iglesias clásicas. Sus columnas, arcos, frescos, techo y todo lo que la conforma, hacen de ella una verdadera joya arquitectónica.

   En su interior descansan los restos de San Clemente Mártir -decapitado en los primeros tiempos del cristianismo- donados por el Papa Pío VI al segundo arzobispo de Mérida, monseñor Cándido Torrijos, en 1794.

   Mérida es también una ciudad estudiantil, contando con una de las universidades de mayor tradición en la nación y la segunda en antigüedad.

   La Universidad de los Andes, conocida popularmente como la ULA, ha sido el alma máter de célebres personajes tanto de la región como de la vida nacional.

   Entre sus diversas áreas destaca la Plaza Bolívar, orgullo de los lugareños al tener el busto más antiguo del Libertador en el país. Allí los jóvenes universitarios se reúnen y esparcen por todas sus áreas con su habitual desenfado.

   A su vez, en el mercado principal de la ciudad se puede conseguir una gran variedad de productos de artesanía de la zona y de otras regiones, así como souvenir y comidas típicas de los andes venezolanos.

   Una de las curiosidades más atrayentes de Mérida lo es sin duda alguna la heladería Coromoto, conocida mundialmente por tener más de 800 variedades de helado.

   Allí se pueden degustar los sabores más increíbles e inimaginables como los de cerveza, plátano, arroz, espaguetis, cebolla o los más tradicionales y clásicos.

   La heladería Coromoto figura en el libro Guinness, por tener el récord mundial en variedad de helados y desde que abre sus puertas permanece totalmente atiborrada de gente que viene a disfrutar o a llevarse una sorpresa con los sabores que ofrece.

   Los merideños también son amantes de las fiestas. La más conocida es la Feria del Sol, que se celebra en carnaval y donde se llevan a cabo innumerables corridas con los mejores toreros tanto del país como foráneos.

   Otro aspecto que llama la atención en Mérida son los Frailejones, los únicos arbustos que pueden sobrevivir la altura y los cambios de temperatura (de 40 grados centígrados a -15 grados en un solo día).

   Estos arbustos adornan las laderas de la montaña que rodean a Mérida y pueden vivir más de 150 años.

   También destacan sus lagunas, huellas de antiguos glaciares que ofrecen vistas hermosas e interesantes paseos, algunos como Mucubají son fácilmente accesibles por estar cerca de las carreteras pero otros requieren largas caminatas.

   Una de las más sobresalientes atracciones de Mérida es que cuenta con el teleférico más alto del mundo, que va desde la misma ciudad hasta el Pico Espejo, a más de cuatro mil 600 metros.

 

 

Venezuela a pie: La Virgen del Valle (VI Parte)

Por Alberto Corona

   La Virgen del Valle es una de las más antiguas imágenes veneradas en Venezuela y tiene su Santuario en el pueblo del Valle del Espíritu Santo, en la Isla de Margarita, estado Nueva Esparta.

   Desde hace cerca de cinco siglos, sus devotos y los que no, acuden a este sitio para ver a la "Virgencita", que recibe al visitante con sus ojos semidormidos y con cierta melancolía.

   Diversas narraciones circulan acerca del origen de la Virgen, en las cuales se interrelacionan elementos históricos, leyendas y tradiciones propias del folclor venezolano.

   Entre ellas, una de las más contadas por los guías se refiere a su vínculo con la conquista española, cuando surgió en la isla de Cubagua la ciudad de Nueva Cádiz y sus habitantes recibieron, hacia el 1530, una imagen de la Inmaculada Concepción para colocar a la urbe bajo su resguardo.

   Un huracán arrasó la localidad en 1541 y la imagen se salvó de forma milagrosa, tras lo cual fue llevada a una hacienda en El Valle de la isla de Margarita, donde se le construyó una pequeña ermita.

   Otra de las leyendas recoge la intervención divina, al destacar que la imagen fue pintada por los ángeles que la llevaron a los indios, con el propósito de lograr que los protegiera de los maltratos por parte de los colonizadores.

   También conocida como la Patrona de los Marineros, es invocada por estos antes de zarpar a sus faenas, en busca de seguridad en el mar y una pesca abundante.

   Los margariteños tienen un profundo sentido de la religiosidad y celebran cada año el día de la Virgen del Valle, consagrada por Juan Pablo II como la patrona del oriente y de la marina venezolana.

   Para la ocasión, los lugareños acogen a miles de peregrinos, los cuales acuden al santuario ubicado en El Valle, sitio que precisamente le aporta el nombre.

   Según relataron lugareños a este reportero, cada 8 de septiembre la isla se viste de fiesta para celebrar el día de la Virgen.

   Los devotos acuden de todas las regiones del país al pintoresco pueblito del Valle, donde se organizan bazares, pistas de bailes y ventas de comida, además de escucharse por todas partes la contagiosa música venezolana.

   Por supuesto, la misa celebrada y las comuniones colectivas, así como la presentación de ofrendas ocupan un lugar destacado en la festividad que el pueblo tributa a su patrona.

   Ese día, la imagen de la Virgen deja su santuario para asistir, vestida de gala, al oficio litúrgico y recibir los honores de sus devotos.

   A través de una estrecha y larga callejuela que une la entrada del pueblo al Santuario, una masa de cabezas y hombros que bulle de un lado a otro ve avanzar a su divinidad.

   El 8 de septiembre es además el momento de agradecer por los milagros concedidos, lo cual se refleja en los numerosos objetos -muchos elaborados en oro, plata y piedras preciosas- ofrendados a la Virgen.

   Uno de los milagros más conocidos y contados al visitante es el de un pescador de nombre Domingo, quien mientras buscaba perlas en el fondo del mar fue alcanzado por un rayo, debido a lo cual estuvo a punto de perder su pierna.

   Sin embargo, este prometió a la Virgen la primera perla que encontrara, al sanar como pago por el milagro.

   Tras recuperar su salud, Domingo volvió al fondo del mar para cumplir su promesa a la Virgen.

   Al abrir una de las ostras encontró una perla que reproducía la forma de su pierna, la cual ofreció como agradecimiento por el milagro que en él había hecho. Hoy esta perla se puede apreciar en el museo del pueblo.

   Esta es solo una de las muchas historias que guarda la vida del margariteño sobre los milagros de su Virgen, que se puede observar en la Basílica Menor ubicada en el Valle del Espíritu Santo.

Nota: Las fotos correspondientes a este artículo y el anterior serán colocadas en un futuro próximo.

Venezuela a pie: isla de Margarita (V Parte)

Venezuela a pie: isla de Margarita (V Parte)

Por  Alberto Corona

Margarita, Venezuela.- Atrás quedaba el fabuloso paisaje del sureste venezolano y a bordo de un Douglas DC3 sobrevolamos el majestuoso Churún -Merún o Salto Angel rumbo al norte hacia la isla de Margarita, estado Nueva Esparta.

   Situada en la costa norte de Sudamérica, Margarita junto con las islas de Coche y Cabagua, constituyen el único estado insular del pa¡s, que limita por los cuatros puntos cardinales con el mar Caribe.

   Los primeros pobladores de esta hermosa isla fueron los indios guaiqueríes, seres pacíficos y excelentes pescadores que llamaron a este territorio Paraguachoa, que significa peces en abundancia.

   A la llegada de los espa¤oles, los guaiquer¡es los recibieron con todos los honores y Cristóbal Colón bautizó el lugar el 15 de agosto de 1498 con el nombre de Margarita.

   De acuerdo con algunos historiadores, se le colocó este nombre a la isla como una manera de expresarle a la princesa Margarita de Austria, Princesa de Castilla y nuera del Rey de España, todo el amor que por ella sentía.

   No obstante, otros afirman que esta denominación -que significa perla en latín- le fue colocado por el navegante genovés a causa de la gran cantidad de perlas que los indígenas le obsequiaron a su llegada.

   Las grandes riquezas de esta zona, representadas en la gran cantidad de bancos de ostras perlíferas, atrajeron de tal modo a los conquistadores que los llevaron a asentarse en el lugar a partir del siglo XVI.

   Durante la colonia, Margarita fue la puerta de entrada al oriente venezolano, e igualmente fue víctima de ataques de corsarios y piratas, lo cual llevó a sus habitantes a fortificarla.

   La isla también cuenta con numerosos monumentos naturales de valor histórico e interés turístico para la región.

   Casi desde cualquier punto se pueden ver dos colinas gemelas de unos 100 metros de altura, cuya sugestiva apariencia recuerdan los senos de una mujer, el cual tienen por nombre Las Tetas de María Guevara.

   Cuentan que María fue una mestiza muy atractiva y popular entre los pescadores de la zona, quienes en honor a sus bondades físicas nombraron a las dos colinas con su nombre.

   También destaca por su belleza la laguna de Las Marites, conocida en épocas pasadas como la laguna de María Salazar y declarada Monumento Natural en 1974.

   A unos 12 kilómetros de Porlamar, ese reservorio de agua salada est poblado por manglares que forman falsas islas separadas por intricados canales y amplias avenidas acuáticas, donde abundan numerosas especies de peces y aves.

   Su salida al mar se bifurca en dos bocas; la de ¥o Victorio al este y la de El Yeque al oeste, quedando entre ambas una formación arenosa denominada Isla del Yeque.

   Según explicaron los lugareños a este reportero, una de las tradiciones folclóricas más arraigadas en la región es El Carite, un pintoresco baile que escenifica una historia de pescadores, en medio de cantos y música.

   Los bailarines representan a los tripulantes de una lancha llamada Nueva Esparta, y narran las aventuras que viven mientras intentan atrapar a un pez llamado carite.

   Hombres y mujeres participan formando una comparsa y ejecutan movimientos de ataque y defensa alrededor de la embarcación hasta que finalmente el animal es pescado y llevado al bote.

   Luego, las mujeres reparten simbólicamente el producto de la pesca ente los presentes, quienes devuelven a cambio algo de dinero.

   La vestimenta que emplean los pescadores es de franela a rayas, pantalón remangado a media pierna, alpargata y un ancho sombrero, mientras que las muchachas usan trajes largos y cestas en la cabeza.

   Otro de los aspectos sobresalientes de la isla es su cocina, la cual se distingue por una gran variedad en la preparación de platos a base de pescado y frutos del mar.

   Sin embargo, las empanadas hechas con harinas de maíz y rellenas con carne, queso, pescado u otros sabores, llamadas Cachapa, aún cuando no es original de la isla, se han convertido en una de las opciones más apetitosas mientras se camina por sus calles y pueblos.

   Los margariteños tienen un profundo sentido de la religiosidad y celebran cada a¤o el día de la Virgen del Valle, consagrada por Juan Pablo II como la patrona del oriente y de la marina venezolana.

   Para la ocasión, los lugare¤os acogen cada a¤o a miles de peregrinos, los cuales acuden al santuario ubicado en El Valle, sitio que precisamente le aporta el nombre.

   Diversos relatos circulan acerca del origen de la Virgen, donde se interrelacionan elementos históricos, leyendas y tradiciones propias del folclor venezolano.

Venezuela a pie: Churún Merú (IV Parte)

Venezuela a pie: Churún Merú (IV Parte)

Texto y foto por Alberto Corona 

En el sureste de Venezuela, en lo profundo del estado Bolívar, se encuentra una de las más espectaculares maravillas de la naturalaza y una de las metas turísticas más ambicionadas por quienes vistan la nación sudamericana.

   En su infinita variedad de recursos naturales y belleza paisajística sin igual, el Parque Nacional Canaima alberga al majestuoso Auyan-Tepuy o Montaña del Diablo de dos mil 400 metros de altura sobre el nivel del mar.

   Desde este imponente tepuy, voz indígena Pemón que significa montaña, salta al vacío una corriente de agua cristalina conocida como Churúm-Merún o Salto Angel, que con una caída de 979 metros es el más alto del planeta.

   El salto debe su nombre popular al aviador estadounidense James Crawford Angel quien lo mostró al mundo en el año 1937, aunque ya los nativos del lugar lo conocían, considerándolo un lugar sagrado y hogar de los dioses.

   Hay muchas maneras y vías de llegar a este sorprendente lugar, pero todas comienzan en la laguna Canaima, ubicada en el parque que lleva su nombre y desde donde este reportero partió a su encuentro.

   En nuestro caso, optamos por realizar la travesía a través del río Carrao, y aunque normalmente este viaje se hace en tres días, decidimos hacerlo en uno solo.

   Al día siguiente de nuestra llegada a Canaima y tras un descanso reparador y un abundante desayuno, pues la jornada que nos esperaba era de varias decenas de kilómetros, partimos a las 05:00 de la mañana (hora local).

   Con apenas lo indispensable para nuestro viaje, abordamos las curiaras o lanchas de un solo tronco ahuecado de madera autóctona y con un potente motor fuera de borda que nos llevarían hasta el salto, a la vez que nuestras expectativas aumentaban por segundo.

   Maniobrada por dos pemones, la curiara surca las aguas del Carrao y desde el primer instante nos comienza a deleitar el color de sus aguas ambarinas, zafiro o vinotinto que se entreteje con el verde de la selva que nos rodea.

   Desde allí pudimos contemplar un inolvidable amanecer viendo salir al sol entre varios tepuyes y apartar la neblina que hacia nuestro frente cubría algunos de estos grandes colosos.

   En la medida que avanzábamos podíamos apreciar toda la magnificencia de estas elevaciones, consideradas las rocas más antiguas de la geocronología del plantea, pertenecientes al período precámbico, cuya data se calcula entre mil 500 y dos mil millones de años. 

   Hogar de los dioses de la mitología indígena, de sus cumbres aplanadas y escarpadas paredes verticales de arenisca rosada o amarillenta descuelgan cientos de cataratas para conformar uno de los paisajes más sobrecogedores del mundo.

   Luego de unas dos horas de travesía, hicimos un alto para continuar viaje a pie y evitar de esa manera los peligrosos rápidos, que los guías tratarían de pasar para encontrarnos unos tres kilómetros río arriba.

   Caminamos por unos 40 minutos contemplando las bondades del lugar, para juntarnos con nuestra curiara, que nos transportó nuevamente por el río hasta el sitio esperado.

   Hacia el mediodía llegamos a la confluencia del Churún, por donde remontamos hasta llegar al pié del cerro que debíamos ascender para contemplar de cerca el Churún Merú.

   Una vez en isla ratón, desembarcamos y dejamos parte de nuestro equipaje en un campamento situado al pié de la montaña que debemos subir para contemplar de frente al objeto de nuestras penurias y alegrías.

   El ascenso es penoso pero tiene la mejor de todas las recompensas; ante nuestros ojos está la caída de agua más alta del mundo.

   La vista es impresionante y la llovizna producida por el salto refresca el calor producido por la subida. El agua cae estruendosamente convirtiéndose en finas gotas que el viento arrastra empapándolo todo.

   Su altura es tan grande que apenas se puede apreciar en toda su magnitud, pero que no deja lugar a dudas sobre su grandeza.

   Allí permanecemos por varios minutos admirando todo el esplendor del paisaje y una vez descansados, iniciamos el descenso para bañarnos en las heladas aguas del Churún.

   En el campamento, nuestros amigos los pemones nos preparan unos deliciosos pollos hechos en vara antes de devolvernos río abajo.

   De vez en cuando miramos hacia atrás para despedirnos del Churún Merú y prometernos que esta no será nuestra última visita.

   Ahora el paisaje y el recuerdo se entremezclan para decirnos que algunos lugares son sencillamente especiales, y este es el caso del Parque Nacional Canaima y su imponente Salto Angel.