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Ventana Abierta/Alberto Corona

Cultura

La Colmenita: un sueño hecho realidad en Colombia

La Colmenita: un sueño hecho realidad en Colombia

Texto y Foto por Alberto Corona

Bogotá. - Ya es un sueño hecho realidad. El mágico mundo de la música, el coro y el teatro cristalizaron la unión de la pequeña localidad bogotana de San Cristóbal y La Habana al multiplicarse aquí la experiencia de la compañía infantil teatral cubana La Colmenita.

Anoche, 5 de agosto, el teatro Jorge Eliécer Gaitán, ícono de Bogotá, abrió sus puertas a los niños y niñas de la ciudad, donde la Orquesta Filarmónica Juvenil de San Cristóbal estrenó en su primera puesta en escena la obra teatral "La Cucarachita Martina".

Un proyecto que afortunadamente fue posible gracias a que dos grandes maestros latinoamericanos fusionaron sus voluntades para la creación de un espacio en el cual niños y adolescentes de escasos recursos pudieran expresarse como individuos en armonía con su entorno.

El maestro José Francisco Arroyo, colombiano, y Carlos Alberto (Tin) Cremata, cubano, lograron así en apenas casi tres meses de trabajo consolidar una iniciativa centrada en la formación de valores humanos a través del arte.

Arroyo, fundador y director de la Filarmónica Juvenil de San Cristóbal, es reconocido en el medio artístico no sólo por ser uno de los más destacados violinistas de Colombia, sino también por su larga trayectoria musical en la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

Su talento lo ha entregado a ese proyecto juvenil durante más de un año y medio, pero no conforme con ello tocó puertas cuando supo de la existencia en Cuba de una compañía teatral infantil llamada La Colmenita, fundada y dirigida por Cremata.

Así nació una idea, un proyecto que fue tomando forma hoy materializado y que ha superado con creces todas sus expectativas y las de sus muchachos, según comentó a este reportero.

El objetivo, recordó, era traer la experiencia de La Colmenita e integrarla al proyecto juvenil de la Filarmónica y fue muy fácil ver la magnitud de todo esto, así que sin vacilar inicié los contactos para abrir un puente que nace de una pequeña localidad pobre colombiana directamente con Cuba.

Es una experiencia inesperada porque hasta hace tres meses nosotros pensábamos en la posibilidad ver como en un futuro mirábamos lo de La Colmenita, que nos fuéramos conociendo, señaló.

"Sin embargo, agregó, en un momento yo consideré de que si es un producto cubano no hay que ponerle vueltas, sobre todo tratándose de cultura y arte. Entonces me dije que la única forma es que esto comience ya e inicié los contactos con el Ministerio de Cultura de Cuba y con Tin".

De esa manera violines, violas, violonchelos, contrabajos, flautas, clarinetes, oboes, cornos, trompetas, trombones, tubas y percusión sinfónica amenizaron la gran noche en donde los niños fueron los grandes protagonistas y mostrarán el gran talento que los caracteriza.

En el acto el grupo sinfónico de la localidad bogotana interpretó fragmentos de lo mejor de su repertorio en vivo, cuya dirección estuvo en esta oportunidad a cargo del maestro cubano Amaury Ramírez.

Con este acompañamiento el Jorge Eliécer Gaitán corrió su telón para regalar a su público la obra dirigida por La Colmenita de Cuba, una de las organizaciones teatrales reconocidas como embajadora de buena voluntad por la UNICEF.

El apoyo y el asesoramiento de los instructores cubanos como Marisel Pestana, Héctor David (Riquifito), Claudia Alvariño (Muma), Tahimí Alvariño, Patricia Gómez y la pequeñita María Carla Cremata, permitió así combinar la parte teatral con la musical de la sinfónica juvenil, una experiencia que los asistentes agradecieron con prolongados aplausos y mucha emoción.

"Será un recuerdo que siempre llevaré conmigo", dijo Eloisa Carvajal -una joven de 12 años- al abrazar a uno de los pequeños actores cuando éstos se fusionaron con su público.

Cubanos residentes en Colombia por una mayor integración

Cubanos residentes en Colombia por una mayor integración

Por Alberto Corona

Bogotá.- Cubanos residentes en Colombia y diplomáticos se reunieron en esta capital a fin de confraternizar y lograr una mayor integración en la comunidad, incrementar el conocimiento mutuo y desarrollar vínculos en temas de interés común.

Congregados el pasado 18 de julio en el restaurante-galería Ilhé Habana, la ocasión también fue propicia para que quienes residen en la nación suramericana reafirmaran su lealtad al proyecto social en la isla y reclamaran el fin del bloqueo estadounidense contra su país de origen.

Este espacio de contacto también fue aprovechado para anunciar el II Encuentro de Cubanos Residentes en Colombia, a celebrarse en noviembre próximo en la ciudad de Calí, departamento de Valle del Cauca.

Por otra parte, durante la jornada fueron homenajeados varios cubanos residentes, quienes mantienen una activa labor en aras de profundizar los vínculos entre la emigración y la nación.

En la cita también se escuchó la demanda de la comunidad, que es la inmediata liberación de cinco cubanos presos en Estados Unidos por combatir el terrorismo.

De esa manera los cubanos residentes aquí se solidarizaron con la causa de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, Antonio Guerrero y René González, sometidos a largas penas de cárcel por defender a su país de actos violentos por parte de grupos radicales de extrema derecha radicados en Miami.

Los Cinco, como son conocidos en las campañas internacionales para su excarcelación, fueron arrestados en septiembre de 1998 y condenados en 2001 a penas que van desde 15 años de prisión hasta doble cadena perpetua.

Además de esas reivindicaciones, los cubanos residentes en Colombia abordaron diferentes aspectos de la realidad de su país de origen y temas de interés mutuo.

 

 

 

Cintio Vitier: ejemplo de humanismo

Cintio Vitier: ejemplo de humanismo

Por Alberto Corona

Bogotá.- El Premio Nacional de Literatura de Cuba (1996), Pablo Armando Fernández, resaltó en esta capital el humanismo del destacado poeta y escritor Cintio Vitier, fallecido en La Habana a la edad de 88 años el pasado 1 de octubre.

   Conmovido y triste por la noticia, que le llegó fuera de su patria querida, el autor de "Los niños se despiden" (1968) comentó a este reportero su primer encuentro con Cintio y su esposa Fina García Marruz, el cual se produjo en 1952.

   "Fue un encuentro extraordinario, hablamos de todo lo que se puede hablar sobre poesía", momento que considera le marcó para siempre.

   Conocer a Cintio y Fina significó mucho para mi, fue definitivo, agregó.

   De esa primera reunión Fernández señaló que lo más le llamó la atención sobre Cintio y Fina, a quien considera una de las mayores poetas de la lengua castellana del siglo XX, fue su extraordinaria cordialidad.

   Era un hombre amable, muy directo, no era metafórico ni rebuscado en la conversación, subrayó.

   Uno se acercaba a ellos de una forma muy familiar y eso nos unió de tal modo que posteriormente en 1959 regresé a Cuba y fui a verles, les lleve mi obra de teatro "Las armas son de hierro" y quedaron muy encantos, recordó.

   Obra que su autor reveló fue estrenada en Nueva York a mediaos de la década de los años 50 del pasado siglo y cuya recaudación tras la presentación fue destinada a apoyar la lucha revolucionaria cubana, que en aquel entonces se libraba desde las montañas de la isla de la Sierra Maestra, lidera por Fidel Castro. 

   Fernández expresó que no cree en la muerte, "porque muere el cuerpo que es polvo, pero el espíritu no muere y Cintio nos dejó una obra monumental, poesía, ensayos, novelas, una dedicación junto a Fina a José Marti como tal vez, sin faltar el respeto a nadie, no hay quien lo iguale", acotó.

   Ambos, puntualizó, se dedicaron a reunir y darnos a conocer en su totalidad la obra del apóstol cubano.

   Cintió, añadió, nos acercó a Martí de un modo prodigioso, humanamente y eso nos une más espiritualmente a las naciones de este continente.

   El destacado poeta, ensayista y narrador cubano también manifestó que le resultó doloroso no haber estado en La Habana durante la despedida de su gran amigo.

   "Me hubiese gustado acompañar a su familia, estar con él", dijo en un tono marcado por la distancia física que extraña su presencia aquí por compromisos literarios y académicos.

   Fernández también rememoró pasajes difíciles dentro del movimiento literario cubano durante los primeros años de la Revolución, y resaltó la firmeza que supo siempre mantener Cintió en defensa de la patria y la cubanía, que lo hacen merecedor de haber nacido allí, pese a que su ciudad natal fue Cayo Hueso, La Florida, Estados Unidos.

   Era un hombre, apuntó, que albergaba un gran conocimiento, una gran capacidad intelectual, tanta que en un momento determinado junto al cristianismo con el comunismo.

   Uno (Jesús) entregó su vida por amor al prójimo, y un verdadero comunista no puede hacer otra cosa que darlo todo por amor, explicó.

   Entre las cualidades más sobresalientes de Cintio, Fernández honró su firmeza, autenticidad, y su respeto a si mismo.

   "Nunca varió, era católico y siguiendo siendo católico, era cubano revolucionario y mantuvo todo su amor y defensa por la Revolución con la autenticidad que un gran cristiano puede hacerlo".

   Un hombre realmente admirable, de quien debiéramos seguir su ejemplo y difundir su conducta, su energía, vitalidad humana, que realmente nos ennoblecen a todos, expresó.

   En opinión de Fernández, a la que se suman muchos intelectuales del continente, Cintio ocupa un lugar primordial en la literatura Hispanoamérica.

   A su juicio, entre los poetas mayores de América, que han contribuido más a que uno se les acerque y lo reconozca como precursores de nuestro ser en el siglo XX, se hallan Pablo Neruda en Chile, Jorge Luis Borges en Argentina, Cesar Vallejo en Perú, Nicolás Guillen en Cuba, junto a Lezama Lima, y en esa cofradía esta Cintio, observó.

   El, declaró, ocupa un sitial muy alto dentro de la literatura cubana y latinoamericana, pues abarcó prácticamente todo lo que la palabra indica para acercarse al espíritu humano.

   A su vez, consideró que el mejor homenaje que se pudiera rendir a Cintio es mantenerlo vivo a través de su obra, en nuestro corazón y mente, activo, difundir su pensamiento, hacer que se estudie y aproximar a los jóvenes a su lectura.

   "Cintio me inició en el camino hacia la luz y ahí seguiré acompañado por él", enfatizó.

Foto de Cintio Vitier tomada de Internet. Puede encontar su biografía en el siguiente enlace:  http://www.cubaliteraria.com/autor/cintio_vitier/biografia.html